Tras la ajustada victoria de François Hollande en las elecciones presidenciales francesas del pasado domingo, por tan solo un 1.63 %, hoy es día de felicitaciones, abrazos y explosión de felicidad de los socialistas franceses y europeos. Hago aquí un pequeño paréntesis para fijar la mirada en los socialistas españoles, en concreto su Vicesecretaria General, la señora Valenciano, en la alegría que desbordaba su mirada ayer en la rueda de prensa , en su contenida sonrisa con un puntito de envidia ante las preguntas de los periodistas, me causa gracia como se le pasó por alto comentar el tremendo batacazo electoral de sus compañeros griegos en las elecciones que se celebraron también ayer, imagino que sería los nervios de la victoria, aunque fuese del vecino.
Volviendo al caso, se va a poner la cosa interesante y será en este momento cuando se verá que es realmente un "socialista", Hollande llega al Palacio del Eliseo, con gran cantidad de propuestas, permitirme el adjetivo, "progres", pero que la mayoría de ellas necesitarían una reestructuración de la Unión Europea tal y como la conocemos actualmente. Por lo pronto la señora Merkel dueña y guardiana de la vieja Europa ya ha dicho que recibirá al presidente galo con los brazos abiertos pero que es imposible renegociar el pacto fiscal que fue firmado por 25 de los 27 estados de la Unión, este que fue uno de los caballos de batalla del socialista francés, dicho a la gallega; amiguiños si pero o porquiño polo que vale, veremos que es lo que hace el socialista francés, en mi opinión los cambios serán mínimos y seguirán aplicándose las, por otro lado lógicas, medidas de austeridad y contención en el gasto público, dicho de nuevo a la gallega; pagar o que se debe e non gastar o que non se ten, y siguiendo con el silogismo empleado por la canciller alemana, que al referirse al pacto fiscal del cual dijo que "ya estaba escrito", yo me pregunto: ¿podrá Hollande al menos poner los acentos?

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